Así comenzó aquel 29 de Marzo en el cual, desde hacía meses, habíamos proyectado el intento de conquistar la cumbre de nuestras vidas: los 1919 metros del Torrecilla, la cima de la Sierra de las Nieves.
Se puede decir que, en cierto modo, ese era el día “más importante” del viaje o para el que habíamos ido hasta allí. Sim embargo, para nuestro desasosiego, ya llevabamos tres días de pateo incontrolado que debía haber sido mucho más ligth de lo que fue y sí, disfrutamos como cerdas pero tambíen sufrimos como guarras, y eso iba a pasarnos factura en a quel día para el que debíamos haber estado en perfecto estado.
Abandonamos el camping con la salida del sol, a las siete y poco de la mañana, en dirección al “inicio” del recorrido que estaba a …siete kilómetros. El recorrido estaba perfectamente definido y todo quedaba en manos de lo que encontráramos en el momento, pero no en vano había mirado y remirado mi guía y pensado y repensado en las mejores alternativas. La cosa es que esos primeros siete kilómetros mostraron la parte positiva de haber estado andorreando los días anteriores, porque sin contar con diversos dolores que nos aquejaban, estábamos en plena forma física, mucho mejor de lo que habríamos estado de haber cometido se mejante hazaña nada más llegar a la reserva. Así que, en menos de dos horas, nos plantamos en el mirador Luis Ceballos o puerto del Caucón, entre pinos, pinsapos y jarales.
Hicimos un pequeño descansito para tomar un bollo reponedor e intentar aliviar nuestros dolores. Keirana estaba aquejada (muy aquejada) del tendón de aquiles de su pie, pero por sus cojones, se apañó lo mejor que pudo y proseguimos por el camino que sale hacia el oeste (aprovecho para mandar un saludo a mi querida y salvadora brújula), cruzando todo el pinsapar de Lajares hasta la loma siguiente, ya muy cerca de nuestro primer destino de visita obligado.
Cruzando entre pinsapos de edad ya nada despreciable llegamos a un claro y tuvimos las primeras dudas ya que habia muchos senderitos que partian de allí. Al final seguimos básicamente el que nos pareció más lógico y, admiradas con nuestros gigantescos hermanos abetos, llegamos a un mirador espectacular justo bajo el cortado conocido como el tajo de la Caína y desde donde también vimos cuán cerca y a la vez lejos estaba nuestro destino.
Las espectaculares paredes verticales del Tajo de la Caína reciben este nombre puesto que allá por el siglo XVI existió una mujer apodada la Caína cuyo “vergonzoso” comportamiento (es así, no cuentan más en ninguna parte) llevó a que la Inquisición la juzgara y en lugar de quemarla en la hoguera como habría sido lo normal no se les ocurrió otra cosa que subirla a los más de 1300 metros que tienen los tajos y arrojarla desde allí.
Nos entretuvimos muchísimo por allí., más de la cuenta, pero es que era tan bonito y daba tanto yuyu…En fín, que disfrutamos de lo lindo de las preciosas vistas recorriendo el tajo por arriba, por abajo y por donde consideramos prudente.
Pero aquello era una contrarreloj…y contrasufrimiento, así que seguimos discurriendo por la sierra, cada vez por lugares más inhóspitos y pelados por el rigor del clima. Nos esperaba entonces una subida por la cañada de la perra que en el mapa se veia cortita, pero que fue uno de los principales motivos de retraso de nuestra agenda aquel día. Primero discurrimos entre praderas y luego pinsapos, alejandonos del tajo del Caína una velocidad vertiginosa.
Sin embargo en seguida aquello empezó a empinarse de lo lindo, a pleno sol y entre cascarijos de piedra caliza del bello torcal color plata de la sierra. Nos costó hacer el Puerto de las Boas, que tiene unos 1700 metros que se dice pronto, más de lo que pensaba y supongo que fue entonces cuando empecé a decir que no nos daba tiempo, que ni de coña
Porque claro, uno llega allí y descubre que entre él y la cumbre que ansía hay una distancia en línea recta que se cubriría en un par de horas o menos, pero sucede que en medio hay una enorme CASTAÑA como diría mi padre , o sea un barranco del copón que hay que rodear siguiendo hacia el oeste un buen rato y luego otro buen rato hacia el sureste.
Para facilitar las cosas resulta que te encuentras en una pradera a 1600 metros de altitud mínimo cubierta de pastos, de cojines de monja y de quejigos orondos y aislados (que desgraciadamente aun no habían rebrotado, así que presentaban un fantasmagórico aspecto pelado de almas alzándose hacia el cielo en mitad de aquel paisaje lunar) donde el sendero a veces era un simple clareo de las hierbas que dejaba asomar un poco más la tierra y el resto del tiempo simplemente no era.
Ocurrió lo inevitable y es que al final acabamos haciendo un campo a través o metiéndonos por donde se supone que no era dejando atrás un supuesto desvio que nunca vimos. El caso es que nos ahorramos un buen trecho con la tontería. Pero estabamos cansadas, muy cansadas y bastante preocupadas porque no pudieramos llegar finalmente.
Decidimos parar a acomer, porque uno con hambre en esas circunstancias sufre mucho más que sin ella. Paramos pues en mitad de ninguna parte (bueno lo cierto es que ahí sí había un sendero y nos sentamos en medio) y nos comimos unos deliciosos y enormes bocatas de queso con tomate y pepino. Alli en aquel paisaje aislado y raro de cojones, donde no se oía ni se veía un alma…como mucho alguna chova que pasaba de tanto en tanto...

Vistas durante la comida
No estuvimos ni una hora paradas. Echamos a andar con el estómago lleno y un alto riesgo de corte de digestión, pero es que no había otra. Nos reenganchamos con el camino que tocaba por donde pululaban todavía senderistas, aunque la mayoría de vuelta porque era tardecito. Aún tardamos cosa de una hora de subidas y bajadas en alcanzar el Pilar de Tolox con su bendito manantial y disponernos a dejarnos la piel (que ya nos iba quedando poca) en salvar los últimos cien metros hasta la cumbre del Torrecilla.
Más quejigos fantasmales y sabinas rastreras
El castigado valle a 1700 metros de altitud, con el peñón de Enamorados al fondo.
Bajando hacia el Pilar de Tolox (dioses esta última es una putada...bajas lo menos 50 metros que luego tienes que volver a subir v_v)
El roquedo del Pilar de Tolox, una vez empezamos a subir el Torre
Cien metros de riscos sueltos y sabinas rastreras, sin una sombra, con una inclinación que no se la deseo a nadie y prácticamente inventándote el camino, porque en semejante erial de laja suelta no hay senda que dure, con un calor asfixiante (parecía imposible que a semejante altura no corriera ni un soplo de airecillo, pero así era a ratos y si Humboldt subió al Chimborazo con las encías sangrantes por el frio, nosotras tres c uartos de lo mismo por el calor.
Ladera del Torrecilla. No es broma, por ahi va el sendero
Pero oigan, que llegamos. Jadeando y requemando músculo pero llegamos. Nos derrumbamos en la pequeña cumbre del Torrecilla a disfrutar durante un breve lapso de tiempo de aquello que tánto esfuerzo nos habia costado.
Había una ligera neblina asquerosa que impedía disfrutar de las vistas en todo su esplendor, pero no dejó de ser increíble.

Pos aquí estamos (casetita de acero para escribir notas que ha visto muchas nevadas y muchos locos llegar a sus pies echando los bofes XD)

Foto de trio que no podía faltar
Panorámica (abrir en grande). El pueblecito de la izquierda del todo es Yunquera (¬¬). Más hacia la izquierda se veía un poquito de Sierra Nevada. Al fondo a la derecha, la bahia de Málaga.

Vistas hacia el Oeste (vamos, hacia la frontera con el interior de Cadiz)
Dejamos constancia de nuestra visita en la caseta de anotaciones, nos comimos una galleta y nos dispusimos a bajar. O a intentarlo. Sabíamos que iba a ser una bajada difícil y a la carrera y que apenas teníamos fuerzas ya, pero a ver qué alternativa nos quedaba. Obviamente habíamos desistido de ver la zona de las simas que existe mu cerca aunque teníamos que tomar un pequeño desvío, pero no estaba el tema como pa eso. Una pena, ya que la sima GESM, excavada en el torcal de la sierra, cuenta como la tercera sima explorada más profunda del mundo, con sus 1100 metros de profundidad.

Emprendiendo el descenso. Al fondo a la derecha se ve Enamorados, podéis apreciar que las distancias son tremendas, y lo cubrimos en menos de dos horas XD
Empezamos el descenso con el sol (aunque este había empezado el suyo hacía ya demasiado rato) y sintiendo el progresivo descenso de la temperatura. Cerca del peñón de Enamorados (para volver cogimos otra senda parcialmente diferente a la de subida que pasaba justo por debajo del peñón) sucedió lo que esperábamos durante todo el día: cabras.

Un grupo de nueve ejemplares nos observó durante un buen rato hasta que decidieron que no éramos peligrosas y podían seguir con su camino. Nosotras heladas, muertas pero felices XD.

No me siento las piennaaas...

Contraluz, dejando atrás el Peñón a tota velocitat XD
Otro grupito de cabras que nos topamos
Aquí corría un frío que se las pelaba

La mama nos regaló una puesta de sol preciosa mientras seguíamos descendiendo todo lo rápido que nos permitía nuestro maltratado cuerpo. Cruzamos el pinsapar con las últimas luces del día . Allí dentro al menos se estaba a gusto. El tiempo pasaba entre abetos bastante crecidos (una pena no haberlo visto con un poco más de luz) y llegó un momento en que ya ni sentíamos dolor. Desgraciadamente, luego volvería. A las nueve llegamos al puerto del Saucillo, unos metros pista arriba del famoso vado canadiense que habíamos pasado muchas horas antes. Era ya de noche y las estrellas espectaculares, como nunca en la vida habíamos visto. Nos quedaban cuatro kilómetros y medio que fueron …fueron…bueno, no puedo describirlos. Sólo diré que caminar por pista es monótono, con lo cual bajón de adrenalina, con lo cual el cuerpo empieza a ser consciente de que lleva todo el puto día forzando la máquina.
Yo tenía jodida una rodilla a causa de forzar la postura para no hacerme daño en el pie (una paradoja que suele suceder) y Dev estaba destrozada en general, pero sin duda la que más penó fue Kei con su tendón de aquiles destrozado al que pronto acompañó el otro pié y el resto del cuerpo. Y demasiado esfuerzo en general. Nada de lo que diga puede ser descriptivo de lo que pasamos en esos últimos kilómetros. No hubo peligrosidad alguna, la pista era ancha y brillante a la luz de las estrellas como el camino de baldosas amarillas. Pero el cuerpo nos podía haber dicho que no en cualquier momento, mejor dicho podía haber pasado de decirnos que no a desconectar directamente o sea caernos redondas al suelo…y aún así, tuvimos que continuar.
Al llegar al camping ni siquiera cenamos. Kei tenía hasta fiebre del reventón y de la insolación que había cogido, yo no podía ni colocarme en la cama del dolor de rodilla y Dev...bueno, Dev no sabía qué coño hacer ya con nosotras XD. Al final desafallecimos, sin apenas cruzar palabra y sin tener muy claro que iba a pasar al día siguiente cuando nos depertáramos.
Obviamente, seguimos vivas XD así que sí, despertarnos nos despertamos. Kei estaba jodida pero feliz de seguir viva (aunque se le escapaban las lágrimas cada vez que se tenía que poner algo en las quemaduras xD y su pie tardó bastante en curarse) y Dev estaba casi como una rosa (eso...es normal XD). Supongo que la que peor mañana pasó fui yo, que intenté ponerme de pié y ... no podía.
Me había destrozado el tendón o músculo, vete a saber, justo debajo de la rodilla izquierda y me era imposible apoyar el peso del cuerpo en esa pierna porque veia las esterllas. Desgraciada de mí, fui al baño a la pata coja y así estuve un buen rato hasta que poco a poco entró en calor y al menos podía apoyar la pierna en modo Robocop, teniendo cuidado de tenerla perfectamente estirada y no doblar nada la rodilla porque entonces me iba a tomar por saco. Pude salir y todo de la casa y pasear por los chaletitos vecinos para intentar acostumbrarme a mi nueva cojera.

Era taaaan monaaaa...

Estos tenéis que verlos...los perritos de los dueños...taaan pocholos...y no me gustan especialmente los Yorkshires pero da igual, cualquier perro puede conmigo y más si estoy en modo echo de menos a mi hurón culón
Tras confirmar con Paco que nos iríamos sobre las tres o tres y algo, nos pusimos a recoger con nuestros dolores (entre ellos del corazón...ay Pinsapo azul, lo que daría yo por unos días en tus casitas cada año...) para comer pronto y bajar a Yunquera a coger el bus para nuestro siguiente destino.

Pues eso, que comimos unos tallarines de sobre (oh, que maravilla de hornillo por dios ^^) y otra puñetera ensalada de lata, cogimos los bártulos y trastabillando como si nos hubieran apaleao (ay pobrecitas de nosotras xD) nos despedimos de Paco y su mujer para bajar al pueblo.
No podría hacer este post sin mencionar que, si alguna vez, lector, decides pasar por el hermoso pueblo de Yunquera con idea de pernoctar en él, no dejes de pensar en el Camping Pinsapo Azul como alojamiento. Es un lugar precioso y cuidado, con precios perfectamente asequibles y en un enclave genial para conocer la Sierra de las Nieves. Pero sin embargo si hay algo que le da 100 puntos es su gente. Las tres salimos encantadas con en trato que habíamos recibido por parte de sus propietarios y lamentando no tener más tiempo para devolverles la cortesía y la amabilidad que tuvieron con nosotras (ya que como no paramos en el par de dias que estuvimos, pues casi ni hablamos ni pudimos ver el video de la sima GESM que Paco insistió en ponernos ya que estábamos tan flipadas con el precioso nacimiento de Río Grande).
En fin, eso. Publicidad gratis pero merecidísima ^^
Nos fuimos de alli...dando más vueltas que tres tontas hasta encontrar la parada del autobús xD (es que nos apetecía andar un rato porque estábamos mu perras últimamente XD) y con un sol que pegaba...
Cogimos el bus en dirección a Alozaina. Puedo decir que este pueblecito a medio camino entre la Sierra y el valle era el detonante por el que habíamos hecho ese viaje. Un año atrás estando en Fuengirola con el viaje de Geobotánica, fue cuando vimos por primera vez el folleto de la Sierra y Kei relató la maravillosa gesta de María Sagredo, la heroína de Alozaína. Y en fin, aunque el pueblo nos pillaba un poco más retirado de la Sierra burra que a nosotras nos gusta, pues no podíamos irnos de la Reserva sin pasar por alli.
Nos tomamos un café tras verbotarnos un poquito porque en el hostal hicieron caso omiso de la reserva que habíamos hecho que se suponía que era una habitación de tres camas con la excusa de ...es que la supletoria no cabía..., así que encima de eso nos costó más caro. No sólo fue el hostal que más caro nos salió la noche sino que además fue donde menos a gusto estuvimos. Así que nos jodió un poco, pero bueno.


Calles de Alozaina
Empezamos a dar un paseo por el pueblo, cuya parte más antigua es to bonita y cuidada. Al final llegamos a lo alto, donde se alza la iglesia de Santa Ana en la que mora una pareja de cernícalos, junto a los restos del antiguo castillo ahora reformado en forma de mirador bien chulo. Por el camino fuimos leyendo los relatos de los azulejos y deleitándonos con los arcos antiguos en los cuales se veian diferentes modelos del curioso escudo de la ciudad

Cuenta la historia que María Sagredo salvó a la villa de la invasión de los moriscos, en un momento en que atacaron por sospresa cuando estaba desprotegida, arrojando colmenas de avispas desde los muros ahora ruinosos.

Subiendo a la iglesia
Entrada del parque-mirador

Mirando hacia el este. Cuánto verdor :3

Payaseando un poco...(qué morenas, cómo nos cogió el color XD)

Dos pavas en el muro, con Sierra Prieta (que también forma parte de la Reserva)

La iglesia de Santa Ana desde el mirador del castillo
Dimos vueltas, tomamos el fresco, hicimos fotos... Al final a eso de las siete volvimos al hostal para darnos una ducha, cambiarnos o lo que fuera, porque esa noche queríamos cenar en algún sitio. Mientras nos duchabamos y eso estuvimos hablando, remirando la guía, los sitios donde habíamos estado y otras tonterías (por Gaia kender, dime que te acuerdas de lo del Peñón de Enamorados con el bote de Leti...xDDDDDDD me acaba de venir a la mente escribiendo). Estuvimos también cantando (estábamos solas en la planta) canciones del Último de la Fila para alejar los malos espírtus...

Vista de Sierra Cabrilla y Sierra Prieta desde la habitación
De nuevo echamos a andar en busca de algún lugar donde cenar bien y no muy caro, a ser posible. Después de media hora de dar vueltas y casi volviendo al punto de partida infructuosamente, de repente pasamos por un sitio (aparentemente una casa normal) del que salía un olor que bueno... pa qué contarlo...
Nos giramos y vimos "PIZZERIA MALENI"
Y ahí que entramos. Resulta que era un rinconcillo de unos pocos metros cuadraos donde preparaban pizzas para llevar. Obviamente ya nada ni nadie nos iba a mover de allí. Nos pillamos dos pizzas, una de quesos variados y otra no la recuerdo bien pero llevaba vegetales variados y estaba pa morirse, además de otra masa embadurnada con aceite, ajo y perejil. Y con semejente botín volvimos a subir cerca de la iglesia y nos metimos en un rinconcito con un banco de piedra que habíamos fichado esa tarde en el paseo y que nos vino de lujo, porque hacía un viento que pelaba, pero allí no se notaba en absoluto porque estabamos a resguardo con la iglesia a nuestras espaldas.
Y comimos como guaras...cuán buenas estaban...
Estuvimos allí...pfff no sabría decirlo. Pero con el estómago lleno, acurrucadas porque apretaba el frio y viendo a lo lejos las luces de los pueblos, con el sonido del viento como único acompañante, pues cualquiera se movía. Bu, creo que no recuerdo un momento más agradable que aquel desde entonces...v_v). Claro que cuando echamos a andar...

xDDD tremenda foto. Pobre yo...
Llegamos al hostal aunque sin demasiado sueño. Seguimos hablando largo y tendido de otras cosas hasta que nos fuimos definitivamente a dormir tras echar unas cartas.
Al día siguiente... espera espera... esta la tengo que poner xDD

Si averiguais quienes somos os doy un premio XD
Al día siguiente planeábamos ir de compras por el pueblo antes de irnos hacia Málaga. Nos pegamos un desayuno de órdago en un bar (cafe enorme + tosatadas enormes con aceitillo de oliva) y una vez conseguimos movernos, echamos a andar en busca de alguna puñetera tienda donde vendieran algún recuerdillo pa la familia.
No hubo manera, sin embargo, al final tuvimos que preguntar en el ayuntamiento y nos mandaron a una tienda de reglaos y tal. No había mucha cosa por allí, pero tampoco sabíamos donde más buscar, así que tras mucho pensar y decidirnos por tres tonterías (yo le debía a mi madre algo mucho mejor, pero no hubo forma... ya la compensaré algún día XD) lo cual nos llevó cerca de media hora nos dispusimos a pagar.
En este momento sucedió algo muy surrealista que , si hubiera escrito el post en el momento preciso, me acordaría mejor, pero ya no sé bien como empezó la cosa. El caso es que al poco de llegar nosotras llegaron un par de señoras que se pusieron a arreglar algo de unos marcos de fotos para las fotos del niño que se habia graduao en Educación. Nosotras esperando que nos atendiera y nos cobrara estuvimos cosa de diez minutos mientras se decidian que si esto por aquí o por allá y llevate el joyero a juego que mira que precioso pa una entrada y tal...El caso es que cuando ya nos iba a atender creo que se les ocurrió otra cosa, también relacionada con marcos de fotos. La mujer de la tienda nos preguntó si teniamos mucha prisa y tal y le dijimos que no, total sólo teniamos que compar, comer, recoger las cosas y estar a las cinco preparadas pa coger el bus pa malaga.
Nadie diriía que eso es tener prisa claro. Lo que no sabíamos es que desde ese momento hasta que finalmente nos atendió pasó como media hora, lo que hacía tres cuartos de hora ya de espera. Al final acabamos teniendo prisa y todo...claro, nos pasamos más de una hora en la tienda...
Lo jodido de todo es que claro, nosotras ya nos mirabamos con incredulidad riendo por no llorar y las señoras tenían la jeta de decir "ay, pobrecitas...mira la chica se rie y todo la pobre...mira que somos pesadas" y seguían hablando sobre lo guapo que estaba el niño y lo bien que quedaba el marco.

Esta fue la cara que se le quedó a estas pobres...
El caso es que fuimos a comprar la comida y la cena y nos fuimos a hostal a comer y terminar de reocger. Tras tomar algo fresco en una cafetería nos quedamos echando unas cartas en un parquecito esperando la hora de coger el bus.

Torrecilla....v_v



Y básicamente llegó el triste final del viaje..
Nos reservamos sin embargo una última alegría pa el cuerpo y el alma en este periplo...
ñaaaa :3______________
Y na, eso lo hicimos na más llegar en un centro comercial cercano a la estación (sí, seguimos pateando y cargadas como burricas hasta el final del mundo) y tb dimos una vuelta por unos puestecillos, hasta que ya de noche y tras cenar en un banco de la estación de Málaga, cogimos el bus de vuelta a Alicante.
Se hace difícil acabar un post tan amplio y menos teniendo en cuenta que no fue un final agradable ( yo estuve bastante malita y en genral los ánimos estuvieron muy por los suelos). Pero bueno, ya no es momento de entristecerse por eso y sí de quedarse y de ensalzar lo bueno, que lo hubo y mucho. Ya lo habéis visto ^^
Esperamos que lo hayáis gozado cosa bárbara xD. Gracias a mi rodilla por curarse...le costó un mes, pero se curó, y la verdad es que tuve miedo de quedarme tocada, pero aunque no he vuelto a andar tanto, no sé si me dará problemas en el futuro. Gracias a la mama por ser tan guapa y aguantar la mierda que se le viene encima con tantos huevos (como tres que yo me sé, fijate...) y en general a todo el que nos hizo un poco más fácil este viaje tan esperado y tan inolvidable.
Y como no, a vosotras dos, por cumplir mi último deseo conmigo aunque no haya sido el último ni mucho menos XD. QE